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Presidentes, medios y política (2000)

 

Conversación con Sergio Sarmiento

 

13 de octubre de 2000. VERSION ESTENOGRAFICA DE LA ENTREVISTA CONCEDIDA POR RAUL TREJO DELARBRE, PERIODISTA, AL PERIODISTA SERGIO SARMIENTO, CONDUCTOR DEL PROGRAMA “LA ENTREVISTA CON SARMIENTO”, DE TV AZTECA.

 

SERGIO SARMIENTO: Hola amigos, qué tal, sean ustedes bienvenidos a La Entrevista. Hoy se encuentra con nosotros el periodista y sociólogo Raúl Trejo.Raúl Trejo Delarbre nació en la Ciudad de México en 1953, tiene una licenciatura en Periodismo, una licenciatura en Estudios Latinoamericanos y un doctorado en Sociología por la UNAM. Es periodista en distintos medios, de hecho es colaborador del periódico La Crónica y Director del mensuario Etcétera. Es Investigador también del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional. Raúl Trejo ganó en 1994 el Premio Nacional de Periodismo; es autor de varios libros, entre ellos ” Los mil días de Carlos Salinas”, ” La nueva alfombra mágica” y ” Volver a los medios”.

Raúl Trejo, gracias por estar con nosotros aquí en La Entrevista.

RAUL TREJO: Gracias por la invitación.

SERGIO SARMIENTO: Carlos Salinas de Gortari era el gran comunicador y claramente realizó una muy cuidadosa estrategia de medios para la presentación de su libro y para sus ataques al Presidente Ernesto Zedillo. ¿Qué le falló, ya no es el gran comunicador?

RAUL TREJO: Bueno, era el gran comunicador estando en la Presidencia de la República, así cualquiera, o casi cualquiera en todo caso, con esa enorme cantidad de recursos a su disposición, puede comunicar casi lo que sea.

 

Sin duda el ex Presidente Salinas tiene un gran encanto, una perspicacia natural para relacionarse con la gente, pero no ha aprendido a hacerlo desde una posición que no sea la del poder enorme que tuvo hasta hace seis años. Creo que eso le falló, no entendió en primer lugar que ya no es Presidente; en segundo lugar que México ha cambiado, un poco o un mucho, en estos seis años y no entendió que la animadversión en su contra, que con buenas o malas razones -creo que hemos tenido de ambas- la sociedad mexicana ha tenido en contra de él no ha desaparecido, ni desaparecerá de manera tan sencilla.

 

SERGIO SARMIENTO: El Presidente Zedillo fue el principal objeto de las críticas del ex Presidente Carlos Salinas. ¿Es sensato ver a Zedillo como el responsable de todos estos problemas que vimos en 1995, 1994, todos los problemas de la crisis económica?RAUL TREJO: No, yo creo que es absolutamente insensato, las cosas no son tan fáciles, ni en la economía, ni en la política, ni en un país tan interrelacionado con otros, como es el nuestro. Yo creo que pretender que hay un culpable de la crisis mexicana de hace cinco años es tan esquemático como haber pretendido, hace un lustro, que Carlos Salinas era el victimario de la economía mexicana.

Me llama mucho la atención, y creo que eso tampoco lo logró aprender el ex Presidente Salinas, él sufrió una persecución en buena medida inquisitorial.

 

SERGIO SARMIENTO: Salinas.RAUL TREJO: Salinas . Y él ha tratado de enderezar una persecución similar en contra del actual Presidente.

SERGIO SARMIENTO: ¿Hizo bien el Presidente Zedillo en no responder públicamente?

RAUL TREJO: No lo sé. Bueno, hay una respuesta, que es la transmisión de la famosa grabación, pero que es una respuesta oficiosa.

SERGIO SARMIENTO: ¿Pero tú crees, Raúl, que el Presidente Ernesto Zedillo ordenó la grabación y la filtración de esa conversación telefónica?

RAUL TREJO: Mira, aquí el asunto entra al campo de mi subjetividad personal, yo personalmente me resistiría a pensar que una decisión tan grave, como la filtración de esa conversación a un medio de comunicación tan importante como es Televisa, hubiera ocurrido sin la anuencia del Presidente de la República, pero esa es una opinión personal.

SERGIO SARMIENTO: Sin embargo, también el propio Presidente se estaría generando pues una situación negativa, porque finalmente si alguna reputación pública tiene el Presidente Zedillo es de honestidad; todo parece indicar que la grabación de esa conversación telefónica fue ilegal. ¿No sería ésta una manera de echarse a sí mismo una responsabilidad por una acción ilegal?

RAUL TREJO: No estoy seguro de que la acción de grabar la conversación haya sido ordenada desde la residencia presidencial, quizá la filtración sí, que no es un acto del todo legal, pero no tan ilegal como la grabación misma.

 

Creo que esta discusión se comienza a volver secundaria no debiera serlo, sin embargo- ante la magnitud de lo que se escuchó en esa conversación entre los hermanos Salinas. Insisto, ojalá también atendamos al asunto de qué tan ilegales son este tipo de conversaciones. Podría no haberlo sido si hubiera existido una orden judicial, los ciudadanos seguimos esperando que se informe al respecto.


SERGIO SARMIENTO: ¿Qué aprendemos en realidad en esta conversación telefónica? Finalmente Raúl Salinas dice que el dinero que él había acumulado en cuentas bancarias en Suiza, y que se utilizó para la compra de bienes raíces, no era de él, sino del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari. Y después saca un comunicado de prensa, muy vago, en el que no niega que la llamada haya tenido lugar, pero que dice que la información es falsa. ¿Cómo podemos interpretar esto?RAUL TREJO: Dice tres cosas sobre todo el señor Raúl Salinas. Dice que la fortuna que él acumuló en parte estaba alimentada con fondos públicos. En segundo lugar que el pasaporte falso que él tramitó lo hizo por instrucciones de su hermano, el entonces Presidente. Y en tercer lugar, no que el dinero sea de Carlos Salinas, sino que Carlos Salinas considera que parte de ese dinero es suyo. Eso es lo que él dice.

Son acusaciones muy graves, que rompen con el esquema de explicación que había sostenido el ex Presidente durante todos estos años, y son acusaciones que, hayan sido formuladas en las condiciones que fuesen, sin duda no es sencillo estar muchos años en la cárcel y ver que su defensa pública no se levanta, que yo creo que fue lo que le preocupó a Raúl Salinas, son acusaciones que el ex Presidente estaría en obligación de aclarar.

 

SERGIO SARMIENTO: Carlos Salinas de Gortari se vio de alguna forma sorprendido por la divulgación de esta conversación telefónica. Cuando fue entrevistado en España, al respecto, parecía estar desencajado, parecía no haber tenido conocimiento previo. Sin embargo, cuando nosotros escuchamos la propia grabación, Adriana Salinas dice cosas que indican que ella tenía conciencia de que seguramente los estaban grabando. ¿No era previsible que si había una grabación, ésta se filtrara a los medios, tarde o temprano?RAUL TREJO: Sí, tan es previsible que, sea legal o no la intercepción telefónica, todos sabemos que es una práctica desdichadamente frecuente, sobre todo en el caso de personajes públicos de situación tan delicada, como la familia Salinas.

Yo tengo la convicción, algunos gestos hablados de Raúl Salinas así lo parecieran indicar, de que él sabía que estaba siendo grabado y de que dijo lo que dijo no para que su hermana se ofendiera, ni para manifestar su resentimiento en contra del hermano, el ex Presidente, sino para que se supiera, para que aquéllos que estaban grabando supieran que él tenía ese punto de vista. De otra manera, no me explico ese aparente ex abrupto tan ordenado, tan bien explicado discursivamente, como el de Raúl Salinas.

 

SERGIO SARMIENTO: Él habla en algún momento de que ya ha llegado el tiempo de terminar con las mentiras, de que hay que abrir las puertas a la verdad. ¿Sería el ex abrupto producto de una situación de ese tipo, cansancio de haber mantenido una situación de ese tipo, cansancio de haber mantenido una situación falsa a lo largo de tantos años?RAUL TREJO: Es posible, pero incluso hace una suerte de arenga política, cuando dice “el pueblo de México, la sociedad, tiene derecho a saber y ese es dinero que se debe reintegrar a las arcas públicas”. Yo creo que hay un discurso político más que un reclamo familiar.

SERGIO SARMIENTO: ¿Qué tendría que hacer ahora Carlos Salinas de Gortari?

RAUL TREJO: Pues una opción sería quedarse callado por un tiempo. A lo mejor el panorama nacional en este país, en donde él no está, se beneficiaría y empezaríamos a discutir cosas más provechosas, entre otras…

SERGIO SARMIENTO: Es medio absurdo que no hallamos discutido los criterios presupuestales para el año que viene, que es una noticia que nos importa mucho a todos, por estar discutiendo algo que tuvo lugar hace varios años.

RAUL TREJO: Así es. La conformación del siguiente equipo de gobierno, no sólo los personajes que estarán ahí, sino los planes del Presidente electo para gobernar. Hay mucho que debatir en estos meses y semanas que faltan para el cambio d e gobierno. O jalá que este estruendo mediático en torno a la familia Salinas le haya dado tiempo, espacio, y tranquilidad, al licenciado Vicente Fox para, sin la presión de los medios, hacer el trabajo que tiene que estar haciendo ahorita. Pero hay mucho que discutir.

¿Qué debiera hacer Salinas entonces? Yo creo que él, que suele estar tan preocupado por su figura pública, que suele ser un tipo tan reconocedor de la importancia de la historia, tendría que admitir que no le ha ido tan bien como él pretende, tendría que hacer una autocrítica, que no ha manifestado para nada, ha sido de una terrible soberbia, de una soberbia casi autista, que no le deja ver el resto de su entorno, tendría que meditar, lo cual no debe ser sencillo en las condiciones de impugnación pública en las que se encuentra ahora.

 

SERGIO SARMIENTO: Hemos visto que toda esta batalla finalmente, porque es una batalla entre el ex Presidente Carlos Salinas de Gortari y el Presidente Ernesto Zedillo, se ha dirimido en los medios de comunicación. ¿Cuáles son las lecciones que podemos aprender?, ¿va a ser necesario ahora que todos los temas de la política, o los pequeños y mezquinos temas de la política, se diriman en los medios?RAUL TREJO: Es inevitable, los medios son hoy por hoy la arena, no sólo privilegiada, sino casi exclusiva del debate público. Hay otros espacios, el parlamento, los espacios académicos, en fin, pero no hay de otra, los asuntos públicos que cualquier fuerza política o personaje quiera poner a la discusión, los temas en los que quieran influir, tienen que pasar por los medios de comunicación.

SERGIO SARMIENTO: ¿Y cómo has visto a los medios en este proceso, se han comportado mejor o peor que lo habían hecho hace algunos años?

RAUL TREJO: Mira, es muy difícil, ningún medio prácticamente ha estado exento de la tentación de hacer sensacionalismo con este evento, pero por otro lado hay que reconocer que los hechos mismos son tan estruendosos que no se necesita ningún maquillaje, no se necesita teñir nada de amarillo para que haya notas destacadas. Nos ha faltado en parte tomar un poco de distancia, lo cual es muy difícil, para junto con los hechos transmitir algo de reflexión, de contexto de esos acontecimientos. Creo que en parte se está comenzando a hacer.

SERGIO SARMIENTO: El Presidente Ernesto Zedillo ha tenido una relación con los medios muy distinta de la que tuvo Carlos Salinas de Gortari. ¿Le ha beneficiado esto?, porque finalmente vemos que tiene un alto índice de popularidad, aun cuando Salinas en este momento del sexenio también tenía un alto índice de popularidad, ¿o ha sido esto un error que pudiera revertírsele más tarde?

RAUL TREJO: Yo creo que ha sido parte de la personalidad de ambos presidentes. Salinas tenía una personalidad burbujeante, estruendosa, encantadora, con los periodistas en muchas ocasiones.

SERGIO SARMIENTO: Siempre viajaba con periodistas, siempre se acercaba.

RAUL TREJO: Siempre se hacía acompañar de gente, de periodistas mexicanos y extranjeros.

SERGIO SARMIENTO: Y atraía mucho también a los propios periodistas que lo cuestionaban, quienes tenían acceso a Los Pinos eran hombres como Julio Scherer, como Carlos Payán, que finalmente eran aquéllos cuyas publicaciones lo cuestionaban más. ¿Por qué?

RAUL TREJO: Incluso los atraía, por lo menos por lo que a mí me consta, de manera muy enterada Salinas invitaba a platicar y decía: “en tu columna del día tal y tal…”, cosas que uno ni se acordaba, porque lo había escrito hace varios meses, tenía un seguimiento muy puntual de lo que decían los medios acerca de él.

El actual Presidente tiene otro estilo, se entera y de cuando en cuando puntualiza algunas cosas, pero por su propio carácter, que es menos extrovertido, pero también yo diría por una convicción que en términos generales ha mantenido, de respeto a los medios, no tiene una relación tan intensa con tantos periodistas, seguramente sí con algunos, como la tuvo Carlos Salinas.

 

SERGIO SARMIENTO: El Presidente Zedillo cuando empezó su sexenio tuvo una serie de conferencias de prensa, la última y más notable, la de Barranca del Cobre, allá en Chihuahua. Después se suspendieron esas conferencias de prensa, se siguen dando conferencias de prensa con el Presidente en el extranjero, como se hacía antes, un poco con la idea quizás de que los periodistas en el exterior sean más responsables que los periodistas mexicanos. ¿Pero no afecta esto finalmente la relación del Presidente con los medios de comunicación?RAUL TREJO: Deja de existir un canal que podría ser natural. Aquellas conferencias de hace varios años se volvieron muy difíciles, porque los periodistas…

SERGIO SARMIENTO: Hubo nada más tres.

RAUL TREJO: Hacían preguntas…

SERGIO SARMIENTO: Incómodas.

RAUL TREJO: Incómodas, poco o muy imprudentes en algunas ocasiones, también hay que reconocerlo. Creo que era cuestión de que la situación se fuera ajustando, era cuestión de tiempo, pero, bueno, el Presidente, el actual Presidente, es muy transparente en muchas cosas y no ha ocultado su disgusto cuando algunos periodistas hacen comentarios sin sustento real. Y yo creo que esa transparencia, que es muy agradecida en muchos casos, le ha ganado la distancia respecto de algunos medios de comunicación.

SERGIO SARMIENTO: Vicente Fox parece estar llegando con un estilo distinto, es muy dado a hablar, lo era cuando fue gobernador de Guanajuato, se inclina mucho a hacer conferencias de prensa casi en cualquier lugar en donde se encuentre, y sin embargo los medios, particularmente los escritos, no lo han tratado bien. ¿Qué podemos inferir de todo esto?

RAUL TREJO:Por dos razones no lo han tratado bien, en primer lugar yo diría por razones muy prácticas y circunstanciales, hay periodistas que se han incomodado, los reporteros, porque no había una sala de prensa con las comodidades que ellos requerirían en las oficinas del Presidente electo, y no hay sala de prensa, o no la había, porque no se esperaba, no esperaba el equipo de Fox que hubiera una presencia de periodistas todo el tiempo.

Aquí tenemos mucho por revisar en nuestras prácticas informativas. A los reporteros en sus redacciones les piden: ve y cubre lo que pasa en las oficinas de Fox, y a veces no ocurre nada, y ellos insisten en tener una declaración todos los días, del Presidente electo o de la gente que lo va a visitar…

 

SERGIO SARMIENTO: Para cumplir con su trabajo y llegar a la redacción: esto es lo que hizo Fox.RAUL TREJO: Así es, y de pronto no hay nada que cubrir, y aquí empieza a haber problemas, cuando el reportero encuentra que no hay información.

Y por otro lado, más allá de estos detalles, yo diría que el próximo equipo gobernante, el equipo del señor Fox, no ha modulado su relación con los medios, porque no tiene todavía una política del todo clara. Desde luego quieren tener a los medios como puente respecto de la sociedad, pero no han acabado de aprender ni cómo, ni para qué. El de Fox es un discurso muy abundante en dichos, pero a veces dice lo mismo todos los días, quizá no tendría que declarar tanto el Presidente electo.

 

SERGIO SARMIENTO: El ex Presidente Carlos Salinas de Gortari se queja de que ha sido objeto de un linchamiento público y que éste ha provenido del poder, de Los Pinos en particular. ¿Es verdad esto o es un mero desplante de paranoia?RAUL TREJO: Yo creo que es una exageración, producto quizá de la paranoia y en todo caso de un entramado publicitario que ha querido crear el ex Presidente Salinas. Sin duda, en el actual equipo gobernante ha existido animadversión en contra del ex Presidente, no lo tratan de manera precisamente cordial, pero muy por encima de ello al ex Presidente Salinas se le olvida que hay hechos objetivos para que la sociedad tenga un recuerdo y una opinión actual muy desfavorable respecto de él.

SERGIO SARMIENTO: Pero él llega a decir cosas, el ex Presidente Salinas, como que el surgimiento de las máscaras que tanto daño o que tanta sorna hicieron a su imagen pública fue una cosa que estaba promovida desde el Gobierno del Distrito Federal, por Oscar Espinosa Villarreal. ¿Es sensato esto, plantear que el ex regente estaba por ahí promoviendo o permitiendo que se vendieran las máscaras?

RAUL TREJO: Mira, si la reacción social desfavorable a Salinas hubiera sido promovida desde el gobierno federal o de la Ciudad de México en aquellos años, habría que darle a estos gobernantes el Premio Nobel de la propaganda política. De veras, no conozco un caso en el mundo en donde se cree una corriente de opinión tan casi unánime, sin que yo quiera decir que haya una corriente de opinión con buenas razones, en contra de un personaje público.

Salinas desgraciadamente no nos ha dicho qué elementos tiene para afirmar que las famosas y muy tristes máscaras las promovió el Gobierno del D.F.

 

SERGIO SARMIENTO:Aunque el hecho está en que cuando empezaron a salir máscaras de Zedillo la policía de inmediato intervino y detuvo gente, pero esto no se hizo con las máscaras de Carlos Salinas.RAUL TREJO: Así es.

SERGIO SARMIENTO: ¿Significaría esto que por lo menos no hubo el intento de impedir el surgimiento de estas máscaras, o tendría el gobierno de hecho el poder legal para impedir que se distribuyan máscaras, ya sea del Presidente actual, del Presidente anterior, o del Presidente electo?

RAUL TREJO: Yo creo que a petición de parte, a petición del afectado, quizá. Aquí podemos tener un litigio curioso sobre quién es dueño de la cara de una persona, o del rostro. En todo caso no se llegó a tanto, el gobierno federal y el de la Ciudad de México decidieron incautar en aquella ocasión las máscaras que imitaban el rostro de Zedillo y no hubo ninguna petición oficial y pública de parte de Salinas.

Creo que hubo una complacencia muy activa del gobierno para que esas máscaras proliferaran, pero eso no era más que reflejo de una situación de disgusto con el ex Presidente Salinas, el disgusto no surgió de las máscaras, sino al revés.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Qué de nuevo encontramos en el libro de Salinas? Yo sé que no es fácil, porque es un libro de casi 1400 páginas, mucha gente ha leído pedazos, yo creo que nadie lo ha podido leer completo, excepto por el propio autor. ¿Pero qué de nuevo hemos encontrado?RAUL TREJO: Tengo un amigo, que se llama Marco Levario, que dice que ya lo leyó completo, pero se le ve completamente desastrado, desvelado, no está en buenas condiciones, no, no es recomendable para la salud leer tan rápido un libro tan denso. Es un libro de un aparato crítico extraordinario, muy bien hecho, con una gran investigación documental.

SERGIO SARMIENTO: ¿Es un libro obsesivo?

RAUL TREJO: Lamentablemente articulada esta gran investigación sólo a partir de la obsesión del ex Presidente para echarle la culpa al Presidente Zedillo de la crisis económica de 1995.

SERGIO SARMIENTO: ¿Qué opinas de este pasaje?, bueno, ya has escrito sobre él, ¿pero qué opinas de este pasaje en que señala que le dijeron que el problema que podría tener Ernesto Zedillo como Presidente era un rencor por su origen social?

RAUL TREJO: Es de las expresiones más lamentables, no sólo de este brumoso libro, sino del quehacer político mexicano en los últimos años; no sólo es decepcionante, no sólo es una expresión indigna de un Presidente que llegó a ser, a mi juicio, un gran estadista, con una amplísima visión de los problemas de la manera más general; es una expresión que demerita a Salinas y que muestra con enorme y agradecible transparencia su gran rencor; el rencor es de él, quien está dominado por una pasión… No quiero usar la psicología.

SERGIO SARMIENTO: ¿Malsana?

RAUL TREJO: Sí, malsana, psicología de bolsillo, muy malsana, es el ex Presidente Salinas. Yo he llegado a escribir que por lo que se ve el peor enemigo de Salinas ha sido el propio Carlos Salinas de Gortari.

SERGIO SARMIENTO: Sin embargo, es útil un libro de esta naturaleza, una especie de testamento intelectual, un recuento de lo que hice o lo que dejé de hacer. ¿No sería útil que los presidentes escribieran esto, ya con el tiempo, cuando tuvieran la posibilidad de meditar sobre lo que han hecho?

RAUL TREJO: Es de lo más útil para la discusión de los asuntos públicos, para saber por qué nos pasó lo que nos pasó, bueno o malo, y para dónde va el país, sin duda. En este libro hay muchos datos, sin duda muchos de ellos pueden ser contrastados con otras fuentes, hay una explicación sobre por qué gobernó como lo hizo y hay que ver con detalle este trabajo.

Insisto, lamentablemente el mismo Salinas, enemigo de sí mismo en tantas ocasiones y también en ésta, se ha ocupado de crear tal ambiente y tal estruendo que impide que su libro sea leído y menos aun discutido con la serenidad y la seriedad que este trabajo ameritaría.

 

SERGIO SARMIENTO: Raúl, Richard Nixon dejó la Presidencia de Estados Unidos en 1973, si no mal recuerdo, en completa desgracia, pasó mucho tiempo sin hacer declaraciones, en que era víctima de un ostracismo total, de un linchamiento político del mismo nivel o peor del que haya podido recibir Carlos Salinas de Gortari o cualquier otro. Sin embargo, con el tiempo, recuperó su estatura, particularmente como estadista, por su apertura hacia China, etcétera. ¿Tú ves que esto pudiera ocurrir con Carlos Salinas o el hecho de que ha insistido en seguir haciendo apariciones públicas, en que ha insistido en seguir debatiendo y defendiéndose, echa a perder esa posibilidad?RAUL TREJO: Yo creo que lo que da el tiempo es la posibilidad de reconocer que las cosas no se dirimen y no tienen causas tan esquemáticas como a veces pretendemos los periodistas o los personajes políticos. Quiero decir con esto: vamos a llegar a reconocer que en el sexenio de Salinas el país avanzó en muchas cosas, se abrió a la globalización, reconoció los cambios del mundo, hubo una política social muy interesante, etcétera, etcétera.

Esto no nos debe lleva a juzgar solamente positivo a un gobierno que tuvo muchas contraluces, hubo un fuerte autoritarismo presidencial, tuvimos negociaciones políticas que no reconocieron en todos los casos los resultados de las votaciones en las urnas.Ningún gobierno se puede calificar en blanco o en negro. Salinas ha querido que reconozcamos sólo las áreas blancas de su gobierno y que entendamos a la gestión de Zedillo absolutamente obscura. Y no es cierto, no tenemos los mexicanos por qué elegir entre Zedillo y Salinas, es un falso dilema, que yo rechazo desde luego, y que no nos resuelve el problema de entender qué pasó y qué está ocurriendo en este país.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Por qué fracasó Salinas en su intento por reconstruir su imagen, qué le salió mal desde el punto de vista de una estrategia de medios en este viaje relámpago a México, en la presentación de su libro, en la entrevista en Zona Abierta, qué falló?RAUL TREJO: Le falló la memoria, se le olvidó que éste es un país con muchos reclamos, pensó que los mexicanos íbamos a ser, me parece a mí, más manipulables. Y no, tenemos una opinión pública más madura, pensó que los interlocutores que él buscó en los medios de comunicación se iban a comportar como comparsas suyos, y no, se encontró con periodistas inquisitivos que le hicieron preguntas, le plantearon dudas y exigencias muy razonables.

Y cuando encontró este ambiente desfavorable, un ambiente que no se ceñía a sus exigencias, fue cuando montó en cólera y empezó a perder la figura. Y, bueno, se le olvidó explicarle todo eso a su hermano, que está en la cárcel, y su hermano dijo lo que dijo, y yo creo que acabó de hundir la figura de Carlos Salinas.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Habría tenido sentido que Carlos visitara a Raúl y conversara antes de lanzar esta ofensiva de medios?RAUL TREJO: Quizá sí. Me llama la atención que un personaje que ha sido tan meticuloso en el tejido fino de sus acciones políticas, como fue Salinas en su gobierno, descuidara un asunto tan elemental como era hablar con su hermano en la cárcel.

SERGIO SARMIENTO: Raúl Trejo Delarbre, periodista, sociólogo, quiero agradecerte el haber estado con nosotros aquí en La Entrevista.

RAUL TREJO: Gracias a ti.

SERGIO SARMIENTO: A usted, amigo televidente, que hace posible este programa, se lo agradezco también. Eso es todo por hoy, pero no se le olvide, nos vemos la próxima.

 

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