Galería

Se transforma internet en una fantasía borgeana

Miryam Audiffred

Excélsior, 6 de julio de 2006

Cuando estaba en la preparatoria, Raúl Trejo Delarbre leyó por primera vez El Aleph de Jorge Luis Borges. Entonces, no imaginó que años más tarde la lectura de esta obra del escritor argentino habría de ser el punto de partida para la elaboración de un estudio sobre la sociedad de la información. Tampoco pensó que las metáforas de Borges en torno a los espejos y el laberinto serían la base para la redacción de un libro: Viviendo en el Aleph, recientemente publicado por editorial Gedisa.

Ese lugar borgiano en el que están sin confundirse todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos, es el ciberespacio. Por lo menos lo es para este especialista de medios que aceptó el reto de analizar las paradojas e insuficiencias que enfrenta el desarrollo de la Sociedad de la Información.

Terminar con la desigualdad creciente en el acceso a las nuevas tecnologías es, en su opinión, el mayor reto. Sobre todo si se piensa que en el país sólo una quinta parte de los mexicanos puede acceder a las redes informáticas.

La situación es preocupante cuando se observan los datos globales, que indican que en África existen dos computadoras por cada 100 habitantes, mientras que en países europeos –como Alemania o Suecia– hay 56 y 76, respectivamente. En Estados Unidos, hay 74 ordenadores por cada cien habitantes y en América Latina la realidad varía de las dos computadoras que se registran para cada cien bolivianos a las 24 que hay para cada centenar de costarricenses.

En México, existen casi 11 computadoras para un centener de personas. Y esta situación, explica el también investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, responde a que el Estado jamás ha puesto en marcha estrategias de política pública encaminadas a conducir el crecimiento de Internet. De hecho, la inversión en tecnología apenas abarca 3.1 por ciento del Producto Nacional Bruto. Cifra que contrasta con 7.5 que se destina en Costa Rica y con nueve por ciento registrado en Colombia.

Además de una recopilación documental y estadística, Viviendo en el Aleph ofrece reflexiones sobre la presencia global y regional de las nuevas tecnologías y recupera los debates que a nivel internacional se están generando en torno al impacto que tiene en la existencia cotidiana el uso de estas herramientas.

También autor de La alfombra mágica –libro que publicó hace una década– Trejo Delarbre analiza los tipos de consumo de la red, las horas que los habitantes de cada país dedican a navegar en el ciberespacio y lanza al debate público su conclusión de que la Sociedad de la Información puede ser un fructífero Aleph del siglo XXI.

Pero también indica que se corre el riesgo de que exista tanta información sin orden ni utilidad que, en vez de recurso para el desarrollo, los bienes informáticos constituyan un terreno repleto de embaucamientos y escombros.

“A la sociedad de la información es preciso entenderla y así aprovecharla en sus aplicaciones más específicas, pero tomando de ella la distancia que nos permita avizorar tanto sus limitaciones como sus perspectivas. Sólo así podremos vivir en ella y no para ella”.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.